Aprender sobre qué materiales son conductores de electricidad nos ayuda tomar medidas de precaución. El interior del cable es buen conductor de electricidad y por eso no debemos tocarlo si está dañado.
Materiales conductores y aislantes.
Existen elementos que son buenos
conductores de la corriente eléctrica, y hay otros que no la conducen o lo hacen muy poco.
La parte que está por adentro de los cables, que es de
metal, es buena conductora, pero la que está por fuera, que es de
goma o plástico, no conduce bien la electricidad, por eso se los usa para que la corriente eléctrica no se escape, y por ejemplo, no nos dé electricidad cuando agarramos un cable que está enchufado.
Imagen: “Tubos de hierro”
Esos malos conductores se usan como
aislantes, justamente para aislar a la corriente eléctrica que se conduce dentro del cable.
Precauciones con la electricidad
La
electricidad es una fuente de energía que el hombre aprendió a utilizar para hacer funcionar máquinas, para darnos calor, para iluminarnos, y para muchas funciones más. Pero también aprendió que debe tener mucho cuidado cuando trabaja con ella.
Nuestro cuerpo es un buen conductor de corriente eléctrica porque está compuesto en gran parte por agua.
Imagen: “Cables”
El agua del cuerpo humano como casi toda el
agua con la que tenemos contacto, es conductora de la electricidad.
Las corrientes eléctricas, además, tienden a ir a la
tierra, es decir, que si hay algo que pueda conducirla, habrá pasaje de corriente desde el lugar que tiene electricidad hacia la tierra, pasando por ese conductor. Es lo que ocurre cuando un rayo cae a la tierra en una tormenta eléctrica. Teniendo en cuenta esto, debemos tener precaución al tomar contacto con artefactos eléctricos porque la corriente es peligrosa y nos pueda dañar e incluso causarnos la muerte si no la manipulamos tomando medidas de seguridad.
• Cuando los pájaros se posan sobre los cables y no se electrocutan es porque sólo tocan un cable.
• En el film “Volver al futuro” el científico usa la energía de un rayo para viajar en el tiempo.
• La velocidad de propagación de un rayo puede alcanzar los 299.792.458 m/s.